COMENTARIO MUNICIPAL
El artículo IV
del Título Preliminar de la Ley Orgánica de Municipalidades establece que los
gobiernos locales representan al vecindario, promueven la adecuada prestación
de los servicios públicos locales y el desarrollo integral, sostenible y
armónico de su circunscripción.
El ambiente ha
ganado la preocupación por parte de las organizaciones y el gobierno. El abuso
o mal uso de los recursos del planeta lo han puesto en peligro.
El calentamiento
global, el cambio climático, la desertificación, la reducción de la capa de
ozono y la escasez de agua adquieren mayor urgencia y necesidad de acción. En
este marco, las Naciones Unidas trabajan para lograr el desarrollo sostenible,
es decir, lograr el desarrollo de los pueblos sin poner en peligro el
ecosistema.
Los residuos
sólidos que inundan nuestras calles, y que pocas veces tienen una disposición
final eficiente, deben ser formalizados e implementados dentro de la gestión
ambiental con el fomento de nuevas tecnologías para promover la inversión, como
el reciclaje que se debe promover en todas las formas y desde todos los
sectores.
Se considera
residuos sólidos a aquellas sustancias, productos o subproductos en estado
sólido o semisólido de los que su generador dispone, o está obligado a
disponer, a través de un sistema que incluya procesos tales como: minimización
de residuos, segregación en la fuente, transporte, transferencia y disposición
final, y tomando en cuenta los riesgos que causan a la salud y el ambiente.
Los residuos
sólidos son bienes muebles de los cuales su propietario desea desprenderse o
cuya disposición ordenada es obligada para conservar el bienestar de la
comunidad, en especial para la protección del ambiente. La disposición de
residuos sólidos comprende la recolección, el transporte, el tratamiento, el
almacenamiento, la deposición y el aprovechamiento. La prevención y reducción
de éstos no forman parte de la disposición final sino constituyen otra parte de
la gestión de los mismos.
La gestión de residuos sólidos comprende la
suma de todas las medidas para la prevención y reducción, así como la
disposición ordenada y ecológicamente compatible, es decir, tanto de residuos
urbanos como de residuos industriales.
Los
conocimientos técnicos actuales constituyen el estado de desarrollo de
procesos, instalaciones, equipos o formas de operación avanzados, que hacen que
la idoneidad práctica de una medida técnica al respecto parezca asegurada. La
forma concreta de aplicación de los conocimientos técnicos actuales puede
depender de los requisitos específicos de cada país.
La emisión de
residuos sólidos es otro problema ambiental del país, después de las aguas
servidas, porque unas 11 mil toneladas de éstos se arrojan a los ríos, a los
terrenos baldíos. Lograr una eficiente disposición final de residuos no es
imposible, ya que existen ejemplos cercanos, como es el caso del Brasil y en el
Perú algunas municipalidades distritales se han empeñado en ello.
Se puede
incentivar las empresas para que se animen a reciclar, disponer eficientemente
los residuos sólidos y mantener limpia la ciudad.
Se hizo
público que los para reciclar los diversos insumos que se requieren en la
elaboración de papel. El 97% del papel que produce procede del reciclado, por
tanto solo emplea 3% de celulosa virgen. Tiene tanta demanda que se está
importando papel reciclado de Chile y América del Norte, nuestro país puede
producir gran parte de su papel simplemente reciclando lo que usa. De igual
manera puede ocurrir con el plástico. Se debe difundir en las empresas coeficientes,
con el objetivo de dar a conocer al país que existen casos de buen manejo de
residuos, y que pueden convertirse en ejemplos a seguir.
El Informe
Defensorial Nº 125, titulado "Pongamos la basura en su lugar. Propuestas
para la gestión de los residuos sólidos municipales", elaborado por la
Adjuntía para los Servicios Públicos y el Medio Ambiente de la Defensoría del
Pueblo, el cual da cuenta de la crisis que enfrentan las municipalidades con
relación a esta problemática que pone en grave riesgo la salud de la población.
Asimismo, la
supervisión mostró que el 76% de las municipalidades no promueve la
clasificación de los residuos sólidos ni separa los restos peligrosos, lo que
pone en riesgo considerable a los segregadores, por lo cual es necesario que
las municipalidades desarrollen planes, programas y estrategias que
contrarresten esta situación.
En la
actualidad, el aumento de los residuos sólidos se debe al crecimiento
poblacional con hábitos de consumo inadecuados y educación ambiental precaria,
procesos migratorios desordenados, flujos comerciales insostenibles, inadecuado
manejo de gestión de residuos sólidos por parte de algunas municipalidades.
La evidencia
la falta de implementación de un sistema integral que involucre activamente a
los tres niveles de Gobierno: Central, Regional y Local. En las municipalidades
provinciales y distritales se encuentra la presencia de segregadores, quienes
generalmente realizan sus actividades dentro de los botaderos, lugares que no
cuentan con las medidas de sanidad y seguridad necesarias.
Los
preocupantes resultados del referido estudio, el Informe muestra los resultados
de la supervisión efectuada por comisionados de la Defensoría del Pueblo a las
municipalidades provinciales, detectándose que el 98 % de estas arrojan los
desechos que recogen en lugares no aptos, provocando la contaminación del aire,
los suelos y el agua, además de propiciar la aparición y reproducción de
insectos y animales transmisores de graves enfermedades infecciosas.
De acuerdo a
la ley de residuos sólidos, se establece que las municipalidades son
responsables por la gestión de los residuos sólidos de origen domiciliario,
comercial y de aquellas actividades que generen residuos similares a estos, en
todo el ambiento de su jurisdicción.
Existe un alto
crecimiento urbano en la población causando una cantidad de residuos de de
0.529 Kg./hab./día, aproximadamente. La composición de los residuos expresa una
alta cantidad de materia orgánica putrescible con un 54.3% en peso, mientras
que los papeles altamente reciclables como el papel, cartón, plásticos,
metales, textiles, cueros , cauchos y maderas representan el 20.3 % y el resto
de materiales no reciclables constituyen el 25.2 % en peso.
El tratamiento
de los residuos sólidos es aun muy bajo, del 100% de residuos sólidos
municipales generados se dispone en rellenos sanitarios el 19.7% y en botaderos
controlados el 46%, se recicla el 14,7% y se vierte al ambiente el 19,6%. Por
otro lado, se recolecta el 73.7% de los residuos domésticos generados. Solo el
19.7% recibe disposición final adecuada.
Lamentablemente
en el país existen sólo ocho rellenos sanitarios autorizados por la Dirección
General de Salud Ambiental (DIGESA), de los cuales seis se encuentran en Lima,
los cuales funcionan en circunstancias alarmantes. Debemos señalar que la
composición de los residuos sólidos municipales contiene Biodegradables
55%, No reciclables 25%, Reciclables 20%.
En nuestro
país se generan diariamente más de 13 mil toneladas de residuos domésticos,
equivalente a dos estadios nacionales llenos por semana. De ese total diario;
en consecuencia, depende de nosotros que preservemos nuestro ambiente con la
industrialización de los residuos sólidos.
Lamentablemente
los gobiernos locales encargados de la recolección de los residuos sólidos
destinan a los servicios de limpieza pública muy poco de su inversión en
materia ambiental, y lo llevan a las ya conocidas chancherías o los famosos
rellenos sanitarios que son simples botaderos de residuos sólidos a los cuales
no se les da el tratamiento de industrialización.
Por otro lado,
el Informe -aprobado por Resolución Defensorial Nº 056-2007/DP- señala que en
el 95% de las municipalidades provinciales visitadas los trabajadores que
tienen contacto con residuos no cuentan con los implementos de seguridad
necesarios para realizar su labor, y tampoco acceden a programas adecuados de
atención médica para protegerse de los riesgos inherentes a sus tareas.
Los datos
recogidos en el Informe muestran una situación crítica donde los residuos son
depositados en los cauces de ríos, terrenos descampados y quebradas secas;
lugares que se convierten en focos de enfermedades como hepatitis A,
toxoplasmosis, fiebre tifoidea, dengue, poliomielitis, enfermedades de la piel,
diarrea aguda infecciosa e infecciones respiratorias agudas.
Ante este
panorama, la Defensoría del Pueblo invoca al Ministerio del Ambiente,
recientemente creado, para que asuma su rol de ente rector en este tema
implementando una política nacional de gestión de residuos sólidos. Asimismo,
le exhorta a brindar apoyo a los gobiernos regionales y locales, inviertan en
la implementación de acciones para dar solución a esta problemática.
Por lo cual,
debemos iniciar una política nacional, para que podamos preservar el ambiente,
y que al mismo tiempo, busquemos en los residuos sólidos una fuente de
financiamiento y no ser mal utilizada, contaminando los ríos, los lagos y los
mares, los desiertos o lugares abandonados.
El país vecino
del Brasil ha llegado a un nivel de industrialización de los residuos sólidos,
que incluso de ellos pueden sacar luz eléctrica, es decir, si como país nos
proponemos estas tareas lo podemos lograr. Parece paradójico que tengamos que
pagar a los gobiernos locales para que recojan nuestros desechos o basura, pero
si llegamos a los niveles de industrialización serán estos o empresas privadas
las que nos pagarán por nuestros residuos sólidos bien seleccionados,
utilizados y canalizados en busca del bienestar de todos.
POLÉMICA
MUNICIPAL – SEMANA DEL 31 DE JULIO AL 06 DE AGOSTO DEL 2008 – EDICIÓN N° 433
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