COMENTARIO
MUNICIPAL
En los
últimos tiempos hemos podido apreciar que existen ciertas personas que dicen
ser periodistas pero que en realidad lo único que hacen es denigrar a esta
noble profesión, se compran una grabadora y una cámara fotográfica y van por
doquier extorsionando, chantajeando al puro estilo de los grandes delincuentes
para recibir dones o prebendas, si alguna persona no cede a sus caprichos
utilizan sus tabloides semi clandestinos para ejercer la pluma como una
chaveta, el micro como un megáfono derramando improperios, mellando el honor de
las personas cada vez que quieran con el único objeto de lograr tener sometidas
o sojuzgadas a sus víctimas.
Frente a
esto, que hace el Colegio de Periodistas, que sanción impone a aquellas
personas que enlodan la profesión y que en realidad actúan como verdaderos
pirañitas al arrebato y se apropian de los bienes o el dinero de quienes han
caído en sus redes
El
periodismo serio y responsable cubre una labor de comunicación social de tener
informado a la población donde se aplican los valores éticos morales y propios
de una formación solidad de la conducta profesional que supone a la vez un buen
concepto de la vida al servicio del pueblo. El concepto de Probidad,
engloba todas las virtudes, fundamentalmente equivale a un ser que obra con
rectitud de ánimo, de bien, integridad y honradez.
La
veracidad, la buena fe, la honradez supone una conciencia delicada y
escrupulosa, en no sólo ser, sino parecer honesto en todo momento. El público
confía en sus informaciones, documentos y estos no pueden ser falseados o
adulterado. La lealtad, supone cumplir con las normas de fidelidad, honor,
legalidad, verdad, que son todos los aspectos que fundan la probidad. Así como
la lealtad y buena fe son principios o exigencias ineludibles que presiden toda
la vida obligacional, de la actuación del periodista, lo que significa que cada
uno debe guardar fidelidad a la palabra dada y no defraudar la confianza o
abusar de ella ya que ésta forma es la base indispensable de todas las
relaciones humanas.
El
periodista debe guardar celosamente su independencia, frente a los poderes
públicos y demás autoridades ante los cuales desarrolla su trabajo
habitualmente; y en el cumplimiento de su cometido profesional, debe actuar con
independencia de toda situación. Si el periodista no es digno, ni
respetable, ni honesto, si hiere la consideración del hombre de bien,
difícilmente logrará la adhesión de los demás. Ningún desasosiego, ningún miedo
de vivir justifica apartarse de los cánones de la moral. Todo esto hace que su
dignidad y reputación sea intachable. Por ello, se debe verificar la moralidad
y los antecedentes de quienes aspiran a ejercer esta noble profesión y
sancionar a los miembros y los periféricos que infrinjan sus postulados éticos
malos.
La firma de
artículos hace responsable de su contenido; se viola la ética profesional si no
se conoce fielmente el contenido o los hechos que se narran se han inventado.
No debe perderse de vista que el periodismo es un servicio público, una función
social, para la defensa del derecho y la justicia, por lo cual debe ser su ente
rector la moderación en las ambiciones materiales. Si el signo metálico se
antepone a esos objetivos y valores, se corre el riesgo de transformar al
periodista convirtiéndolo en un verdugo.
El deber
profesional fielmente y bien adquirido es la gloria del periodista. Esta es la
uniforme certeza de la justicia. Competenetrarse de estos ideales y principios
lleva a querer la profesión. La Moral se refiere al fuero interno y la
ética al fuero externo. La Moral y la Ética, se hallan estrechamente
vinculadas. Tanto los valores morales como los éticos ofrecen una nota común:
se presentan como verdaderas exigencias, se alzan como un tú debes ser frente
al individuo. La Moral no sólo se ocupa de la conducta interna sino de la
externa en cuanto constituye testimonio o modo de expresión de aquella. Por su
parte, la ética mira hacia la interioridad de la conciencia en cuanto ella
constituye el punto de partida de una acción externa dirigido a la
sociedad. Impone al sujeto una elección entre acciones que este puede
cumplir; se refiere al sujeto por sí, y en consecuencia, contrapone unos actos
frente a otros del mismo sujeto. La Ética, en cambio, contrapone acciones de
unos sujetos a acciones de otros sujetos, opera siempre con diversos sujetos.
La Moral valora la conducta en sí
misma, de un modo absoluto, en la significación integral y última que tiene
para la vida del sujeto, sin ninguna reserva ni limitación. En cambio, la
ética valora la conducta desde otro punto, en cuanto al alcance que tenga para
los demás y para la sociedad. El campo de imperio de la moral es el de la
conciencia, es decir, el de la intimidad del sujeto. En cambio, el área
sobre la cual se proyecta y actúa la ética es el de la coexistencia y
cooperación social.
Los deberes morales del periodista es el
de contribuir al y al imperio de la Justicia , ésta obliga en conciencia a
hacer todo aquello que es intrínsecamente bueno, que representa valores
auténticamente humanos. La ética exige no solo comportarse bien con respecto a
si mismo, sino comportarse bien con los demás y con la sociedad, pero
este deber es moral porque perfecciona al hombre y lo liga en conciencia.
Por eso si bien no toda obligación moral es ética, toda obligación ética es
obligación moral, el periodista está obligado a hacer cumplir ambos valores.
El deber ético del profesional resalta en
una forma y medida excelentes sobre el de muchas otras profesiones, si se
atiende a la naturaleza propia de las realidades en que actúa. Desempeña una
función nobilísima y rectora en la vida íntegra de la sociedad y de los
hombres. Es decir sin un orden, no se adquiere una verdadera conducta
humana social y se logre el fin supremo, el bien común y la paz social.
Corresponde al Colegio de Periodistas del
Perú en su aspecto ético del ejercicio profesional adoptar procedimientos y
medidas que impliquen una verdadera acción en resguardo de la moralidad en el
periodismo antes que sea demasiado tarde.
Periodismo, ética y moral son inseparables
para el desarrollo de nuestra sociedad y deberá desechar todo aquello que
quiera corromper estos valores supremos que gobiernan a los verdaderos hombres
de la prensa.
POLEMICA MUNICIPAL – SEMANA DEL 27
DE MARZO AL 09 DE ABRIL DE 2008 – EDICIÓN N° 415
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