lunes, 14 de abril de 2014

LA DESCENTRALIZACIÓN DEL PAÍS UN PASO HACIA EL FUTURO

Lima, la Ciudad de los Reyes constituye el Centro del país, en lo económico, cultura, político y social. El centralismo que padecemos desde la Colonia nos ha hecho mucho daño. Es clamoroso comprobar que existan pueblos en el interior que padezcan de los elementales servicios y recursos, pueblos que pese al esfuerzo y trabajo de sus hijos, no han logrado alcanzar el desarrollo deseado.

Que la experiencia pasada nos sirva de ejemplo y no hacer de este proceso sin rumbo, sin el real convencimiento de sus grandes alcances, que esto sea un proceso de integración de la Comunidad de todo el país. El proceso de regionalización es una tarea nacional impostergable que requiere de un sustento económico y de condiciones políticas.

La Región tiene que tener una real autonomía económica, administrativa y política deben ser entes de desarrollo dentro de los parámetros de la estructura y las políticas de Estado. La Descentralización es un asunto de magnos alcances, y como tal debe proyectarse bien, que no se imponga, que no se le convierta en un proceso de entusiasmo y apresuramiento al cual suelen acudir los gobernantes de turno.

Hay que crear los canales para su realización a la realidad en armonía con el Estado y la Sociedad, demos un paso adelante, pero hay que ir a la traslación real del poder. La coyuntura actual ha despertado entusiasmo en que la Descentralización debe convertirse en un proyecto real de transformación y cambio con la movilización del país, haciendo de ella una herramienta de desarrollo y trabajo.

Cada región debe poseer las posibilidades para un desarrollo sostenido, para lograr su desarrollo debe sustentarse en los ejes productivos-sociales que potencian los recursos principales que poseen, integrándose a un plan nacional del cual son parte el desarrollo nacional, debe buscarse afianzar los poderes en base a la voluntad democrática y a las fuerzas representativas de la Región.

La descentralización por su importancia en el proceso de desarrollo, debe constituirse en la viga maestra de la política del Estado, de manera, que en el marco legal en que se desarrollen no puedan ser afectadas por disposiciones que directa o indirectamente las desvirtúen. Que se haga un proceso consistente y realista, que revierta la actual tendencia centralista, promueva la integración nacional, y el desarrollo armónico de las regiones. Que se formule un Programa descentralizador que permita a los pueblos disfrutar de sus riquezas naturales y desarrollarse en forma equilibrada y natural.

Debemos continuar la movilización entorno a la auténtica plataforma de descentralización, concretar este propósito resulta muy complejo. Este proceso requiere necesariamente un cambio radical de las realidades actuales, donde no exista desarrollos desiguales, presentando un país completamente desarticulado, donde exista el pluralismo social y cultural.

       Creemos firmemente en la descentralización del país, con cambios políticos, económicos y sociales reconociéndoles su real autonomía a la Región y que les otorga la Constitución del Estado, que este proceso nos lleve a forjar una Patria, donde los sueños se hagan realidad, se abran las puertas de la esperanza nacional y conciliar la Legislación, dando inicio a la descentralización, para lograr el desarrollo nacional.


                                JULIO CÉSAR CASTIGLIONI GHIGLINO
                                       Lima, 20 de agosto de 2002







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